jueves, 23 de agosto de 2012

COMENZAR DE NUEVO






Hoy quiero invitarte a que te des otra oportunidad para, ¡Comenzar de nuevo! y que incorpores los pensamientos positivos a tu vida. Y que te quiero decir con esto, si alguna vez en tu vida has pasado por un momento difícil, pues te tengo una buena noticia, puedes convertir esa difícil experiencia en un aprendizaje positivo que te de un mayor impulso para ¡Comenzar de nuevo!



Muchas veces vivimos literalmente pesadillas que parece que nunca terminaran, pero no es cierto, por que los momentos difíciles no son eternos. La vida es una escuela donde cada una de las diferentes situaciones que vivimos ya sea con mayor o menor intensidad representa una oportunidad permanente de crecer, aprender y enriquecernos como seres humanos.



Puedes comenzar de nuevo aunque no tengas fuerzas y no te preocupes que poco a poco recuperaras el entusiasmo, la alegría y la felicidad, que alguna vez tuviste, no importa si te has caído, ni cuanto daño te has hecho, al final lo único verdaderamente importante es que te levantaste para continuar, por que si realmente lo deseas, lo lograras.



La realidad es que no importa cuanto se ha perdido hoy, siempre nos queda el mañana, puedes comenzar de nuevo y para ello puedes empezar por:



1- Perdonar y dejar el pasado atrás, deja de preocuparte por lo que ya paso, ni hables más acerca de todo lo sucedido. Mientras más te conectas al pasado, más difícil de resolver se vuelve tu situación. Libérate de esa carga negativa que no te pertenece, acógete a la magia del perdón y deja el pasado atrás, pues ya no se puede cambiar.



2- Vive tu duelo, muchas veces cuando tratamos de aparentar que somos fuertes, guardamos todo el dolor que nos causo una situación, convirtiéndonos en una olla de presión a punto de explotar. Llora si tienes ganas y apóyate en esa persona que sabes que esta dispuesta a escucharte con amor



3- Retírate y recupera tu serenidad, ve con frecuencia a ese lugar especial donde te sientes en paz, escucha tu música preferida para despejar la mente, practica tu rutina de actividad física preferida para liberar el estrés, ora o medita para relajarte y volver a conectar con la presencia divina en tu interior. Es ahí donde se encuentra tu fortaleza.



“No tengas miedo de caer, aprende y levántate, sacúdete el polvo, respira profundo y mira a tu alrededor… hay un día precioso allá fuera y la vida esta esperando a que sonrías de nuevo”





sábado, 18 de agosto de 2012

PUNTOS DE VISTAS

Han  pasado  más  de  dos años  en  que  las  comunidades  antiguas  se  fueron a  receso  definitivamente,  llevando  al  caos  a  nuestro  equipo,  que  de  una  u  otra  manera  se  separó,  viendo  con  tristeza  como  algunos  de  los  más antiguos  no  volvían  y  creo  que  no  lo  harán.   Muchos  nos  hemos  preguntado  a  quien  se  le  habrá  ocurrido  semejante  idea,  que  dejó  partido  en dos  al  equipo,  los  que  estaban  en  contra  y los  que  aceptaron  de  malas  ganas  y  siguieron  adelante  pensando  que  todos  volverían  después  de un pequeño  lapso  de  tiempo,  se  equivocaron,  pues  recién  ahora  se  puede  decir  que  han  vuelto  un  20%  de  esos  viejos,  y  el  resto?,  no  les  interesa  o  no  perdonan lo  que  les  hicieron.  Lo  malo  de  todo  esto  que  nadie  ha  dicho  nada,  creen  que  lo  que  hicieron  fue  algo  extraordinario,  sí  hasta  escuché  por  ahí  en los  pasillos,  "estamos  solamente  los mejores",  que  vanidad  de  algunos  que dijeron  eso,  yo  diría  referente  a  esos  vanidosos,  que  lo  único  que  perseguían   era  un  poco  de  poder, porque  la  ambición  de  poder    aún  persiste  en  nuestro  equipo,  aunque  no  lo  crean,  unos  más  otros  menos,  pero  les  gusta  estar  figurando  en  algo,  personas  antiguas  que  no  permiten   que  se  les  pase  a llevar,  aunque  no  tengan  ningún  puesto  se  permiten  dar  opiniones  y  piensan  que  son  válidas  para  que  sean  llevadas  a  cabo  por  las  coordinaciones  de  turno.   Por  otra  parte,  me  permito  recordarles a  algunas  personas,  que  los  que  hemos  estado  fuera  del  equipo por  una  u  otra  razón,  no  hemos  abandonado  defintivamente,  ni hemos  salido  enojado  con  los  miembros  del  equipo,  ni  las  coordinaciones  ni  nadie  en  especial,  digo  esto,  solamente  por  el  hecho  de  cuando  uno  está  fuera,  hay   miembros  del  equipo  que simplemente no  te  saludan,  pensando  seguramente  que  estás  enojado  con  todos,  que  equivocación  más  grande,  que  poco  crecimiento  han  tenido,   estar  fuera  no  significa  estar  enojado  con  medio  mundo  ni  con  las  coordinaciones, solo  tenemos  distintos  puntos  de  vista,  el  cual  hay  que  respetar  y  por  conclusión  seguimos  siendo  hermanos  igual  que  cuando  pertenecíamos  al  equipo,  que  pena  que  haya  personas  que  malinterpretan  las  deciciones  de cada  uno.......

viernes, 10 de agosto de 2012

RECUPERAR LA CALMA

Recuperar la calma

Un día, un padre dio a su hijo una bolsa con clavos y le dijo que cada vez que perdiera la calma, debería clavar un clavo en la cerca de atrás de la casa. El primer día el niño clavó 37 clavos en la cerca, el segundo clavó 22... Pero poco a poco fue calmándose, porque descubrió que era mucho más fácil controlar su carácter que clavar los clavos en la cerca. Finalmente, llegó el día en que el muchacho no perdió la calma para nada... y se lo dijo a su padre.

Entonces el padre le sugirió que, por cada día que controlara su carácter debería sacar un clavo de la cerca. Los días pasaron y el joven pudo finalmente decirle a su padre que ya había sacado todos los clavos de la cerca. Entonces el padre llevó de la mano a su hijo a la cerca de atrás y le dijo: "Mira hijo, has hecho bien; pero fíjate en todos los agujeros que quedaron en la cerca. Ya la cerca nunca podrá ser la misma de antes. "Cuando dices o haces cosas con coraje, dejas una cicatriz como este agujero en la cerca. Es como meterle un cuchillo a alguien; aunque lo vuelvas a sacar la herida ya quedó hecha... No importa cuántas veces pidas disculpas, la herida está ahí. Una herida física es igual de grave que una herida verbal. Los amigos son verdaderas joyas a quienes hay que valorar. Ellos te escuchan, comparten una palabra de aliento y siempre tienen su corazón abierto para recibirte. Demuéstrales a tus amigos cuánto los quieres. 


miércoles, 4 de julio de 2012

CLINICA DEL ALMA

Médico cirujano:      Jesucristo


Título:      Hijo de Dios

Médico Auxiliar:     El Espíritu Santo

Enfermera solícita:     Virgen María

Campo de estudio:     El corazón

Experiencia:      Infalible y Eterno

Residencia y oficina:     En todas partes

Su poder:      ilimitado

Radioterapia:     EL AMOR

Su obsequio a nosotros:     La Gracia, Vida Divina

Su libro de recetas:     El Evangelio

Enfermedades para sanar:    Todas

Precio del tratamiento:      Gratuito

Garantía de la operación:    Absoluta

Residencia Clínica:     La Iglesia

Quirófano:     El Altar

Dieta a cumplir:     Oración y ayuno

Ejercicios de curación:     Eucaristía y Penitencia

Otros ejercicios necesarios:    Buenas obras y frutos

Acuda hoy mismo:      Es mejor en los primeros síntomas

Hora de consulta:     Guardia permanente

Firmado.

Doctor Jesucristo.

Especialista en todas las enfermedades y dolencias



miércoles, 20 de junio de 2012

¿AUSTOESTIMA?




Decir que no, es una de las cosas que más les cuesta a las personas, porque a pesar de que todo ser humano sabe decir que no, muchas veces se les hace imposible decir que no ante ciertas peticiones que no quieren hacer, o incluso ante situaciones que no son buenas o son poco beneficiosas para ellos mismos, es por esto que en este punto aprenderás a decir que no cuando quieras hacerlo y sin sentirte mal.



Escucha siempre con atención lo que te propongan y apóyate en tus emociones para tomar una decisión más fácil, identifica si sientes emociones positivas ya sea (ilusión, alegría, entusiasmo, ánimo), o por el contario si sientes emociones negativas (fastidio, compromiso, rutina, abuso, falta de respeto, indignación, desconfianza).



2. Luego expresa con libertad y sin temor tus verdaderos pensamientos y sentimientos, atrévete a decir lo que quieres, si la respuesta es si, porque te sientes bien, y te da ilusión, estupendo hazlo, y si quieres decir que no, porque tienes alguna sensación negativa, o simplemente no quieres di con amabilidad y firmeza que “no”.

Veamos un ejemplo: Supongamos que te invitan a un día de playa con los amigos y tu prefieres quedarte en casa viendo películas, bueno para decir que no, puedes decirle lo siguiente; “Te agradezco la invitación pero hoy no puedo”, o en el caso de quieras ir en otro momento puedes decirle; “Te agradezco la invitación pero hoy no puedo ir, sin embargo podemos planificar para el otro mes, otro día de playa”

Recuerda que si quieres decir que no a una persona, la clave esta en expresar tus sentimientos y pensamientos con amabilidad y firmeza, sin dar muchas explicaciones, solo encuentra las mejores palabras para decir que no, y hazlo.

3. Y por último no te justifiques, ya que cuando das muchas explicaciones para justificar tu negativa, muestras inseguridad y le das espacio al otro para seguir dándote razones, hasta que logre convencerte para que cambies tu decisión.

Es por esto que es muy importante que seas firme, habla con amabilidad y al mismo tiempo mantente firme, y si notas algún malestar no tienes porque sentirte culpable, recuerda que eres tu quien le enseñará a los demás a respetarte como persona y a valorar tu tiempo y disponibilidad, así que para nada te sientas culpable ni temeroso/a por su rechazo.



Estos 3 pasos, son una buena combinación de muestra de seguridad, claridad y responsabilidad, además empezarás a notar como las demás personas te respetan y aceptan tu decisión sabiendo que detrás de ese “no”, existe el mismo cariño de tu parte.

Así que desde hoy defiende tus verdaderos deseos, piensa en ti, fortalece la autoestima y la confianza en ti mismo, valórate y siéntete seguro a la hora de decir que no, sin sentirte mal, ni culpable, para lograr así, establecer límites e impedir que los demás te manipulen, y no se trata de ser insensible a las necesidades y a los deseos de los demás, se trata de pensar primero en ti.

jueves, 7 de junio de 2012

LAS MASCARAS

Usted necesita poder identificar cuál máscara usa, así como reconocer las máscaras que usan las demás personas: Esconderse detrás de una máscara, puede llegar a convertirse en una manera común de cubrir los verdaderos sentimientos. El resultado de llevar una máscara para engañar a los demás, a menudo va acompañada de una sensación de: Culpa, temor, enojo, vacío, engaño, soledad o depresión. El verdadero éxito de la máscara reside en quien la lleva no sea reconocido como la persona que es. Los disfraces permiten modificar nuestra realidad para realizar un sueño. El pobre se puede convertir en príncipe, el bueno en demonio, el blanco en negro y viceversa, y el amante en un señor que cree vivir lo contrario, o sea que lo engañan. Las personas encarnan aunque tan sólo sea por unas horas, la vida de aquellos personajes que siempre les hubiera gustado haber sido. Cualquier disfraz o máscara, refleja algo que nosotros mismos no nos atrevemos a revelar cuando nos vestimos en el día a día. El individuo se libera de su identidad establecida, sale a la calle como "otra persona" para dar riendas sueltas a la libre manifestación de su cuerpo y del espíritu. Nuestra personalidad es muy compleja. La misma palabra "persona", deriva del griego que significa "máscara" y una máscara no es lo que uno es, sino una representación, verdadera o falsa, que se exhibe. Se utilizan en todas partes del mundo porque cada ser tiene diferentes facetas: Lo que somos, lo que queremos ser, lo que aparentamos, lo que los demás ven o quieren ver en nosotros. Estas distintas "caras" de nosotros mismos, la mayoría escondidas, son las que nos hacen desear ser otro de manera subjetiva y constituyen proyecciones arquetípicas inconscientes. El disfraz permite sacar temporalmente la máscara que siempre llevamos. La sociedad impone ciertos roles que a veces enmascaran nuestro verdadero ser. Esto quiere decir que una parte de nosotros mismos esta "enmascarada" y cuando nos disfrazamos, nos permitimos ser como en realidad quisiéramos y después nos volvemos a colocar la máscara de nuestra "personalidad socializada". Y usted, ¿Con qué máscara se identifica?

domingo, 20 de mayo de 2012

¿QUIEN SOY YO?

¿Quién SOY YO? ¿Quién soy yo?” es probablemente la pregunta más desconcertante, profunda, difícil, emocionante e interesante que nos podemos hacer. Es desconcertante porque a lo largo de todas las respuestas y las definiciones que nos damos de nosotros mismos, siempre terminamos insatisfechos. Siempre hay algo más. Después de cualquier respuesta a que podemos llegar volvemos a un: “pero no es realmente así”. “¿Quién soy yo?” parece una pregunta simple, quizás la más simple, y sin embargo nos deja desconcertados y confundidos. Es profunda porque desde que recibimos el don de la conciencia, del sentido del yo, es del mayor interés para nosotros. Desde el origen de pensar en el ser humano nos hemos hecho esta pregunta y ha sido motivo de nuestras reflexiones. ¿Qué puede ser más importante que entender la naturaleza del ser? Nada tiene mayor profundidad que la pregunta de quién es este “yo mismo”, la conciencia que habita este cuerpo y que vive en esta hora de la historia. “¿Quién soy yo?” es la pregunta más difícil porque tiene miles de respuestas, y más. Sólo hacer la pregunta nos trae inquietud y ansiedad. Sentimos que es una pregunta relevante pero algo en nosotros rechaza pensarla y se quiere distanciar de la respuesta que de todos modos anhelamos. Es algo tan básico que incomoda no tener una respuesta preparada y clara. Pero cualquier explicación apresurada nos deja insatisfechos. Cuando nos detenemos a pensar más profundamente nos damos cuenta de qué compleja e intrigante es la cuestión y aparece más vasta y escurridiza. Muchas personas se asustan de la pregunta y la dejan de lado porque “es una preocupación demasiado indefinida” para gastar tiempo en ella. O se puede sostener que es un asunto para filósofos, o que no tiene relevancia en mi vida cotidiana. ¡Pero cómo puede no ser relevante! Si es tan básica y esencial, aunque sea difícil, exija atención, tiempo y hasta tenga un halo de aventura al encararla. Empezar a preguntarnos esta simplísima cuestión, “¿Quién soy yo?” trae entusiasmo y emoción porque abre un vasto campo de exploración ante nosotros. Quiere decir que es una puerta hacia nuestra vida interior. Cuando preguntamos seriamente, en la intimidad de nuestro ser, con honestidad total y objetiva, desnudos frente a nosotros mismos, empezamos a descubrir mucho sobre quién somos. ¿Con qué nos identificamos? ¿De dónde venimos? ¿Qué limitaciones nos auto-imponemos? ¿Cuáles son nuestros prejuicios? ¿Cuáles son las definiciones que hacemos de nosotros mismos? ¿Cómo nos vemos a nosotros mismos? Es sorprendente-a veces doloroso, a veces estimulante-llegar a conocernos en profundidad. Pero no es solo entusiasmo lo que encontramos en el camino hacia las respuestas de esta pregunta. Hay también fascinación porque se abre un inmenso campo frente a nuestros ojos: el campo de la conciencia interior. Tenemos un conocimiento subliminal de este aspecto de nuestra vida interior pero apenas nos relacionamos con él. Y a medida que uno comprende más y más aparece con mayor claridad que la respuesta no tiene límites y que descubrimos nuevos horizontes de nuestra realidad. Fascinación y maravilla son las únicas palabras que describen este proceso. No hay realmente una respuesta clara o simple a la pregunta. Este asunto de “¿Quién soy yo?” es más bien una herramienta para explorar la propia vida interior, y no una pregunta. Se puede usar como una ventana (o un microscopio) para mirarnos a nosotros mismos y explorar la naturaleza de nuestro ser. Podemos acercarnos a la pregunta de modo sistemático: Yo soy un cuerpo. Todos tenemos un cuerpo y este aspecto de nuestro ser es el que más obviamente se ve. Nuestro cuerpo tiene un variedad de características: ciertas fuerzas, ciertas debilidades. Necesitamos darnos cuenta de sus diferentes aspectos y mantenerlo sano. Sin embargo también es obvio que somos algo más que nuestro cuerpo porque si se le remueve una parte (por ejemplo, una extremidad), igual seguimos siendo nosotros mismos; todavía queda un “Yo”. Yo soy un cuerpo, pero hay algo más.... Yo soy una persona que reacciona emocionalmente. Necesitamos conocer nuestras respuestas emocionales, nuestros estados de ánimo, qué es lo que los causa. Necesitamos llegar a ser objetivos con nuestras emociones, observar cómo reaccionamos. Yo soy mis emociones, pero hay algo más.... Yo tengo un ser histórico. Vivimos en un tiempo particular de la historia. El mundo era muy diferente antes y va cambiar completamente en el futuro. Vivimos en un momento como parte de un continuum histórico. Estamos muy determinados por esta hora de la historia, pero hay algo más.... Yo soy una cultura. Todos estamos sumergidos en una cultura. Pero hay más.... Yo soy parte de una nación. La identidad nacional es una identificación muy fuerte. Nos identificamos con la historia, el pueblo, las costumbres. Hay símbolos que nos vinculan a la nación incrementando nuestra conexión emocional: “Soy Americano”, “Japonés”, “Chino”, “Francés”, “Chileno”-identificaciones fuertes. Pero hay algo más.... Yo soy parte de una familia. La familia de la que venimos, la familia que soñamos, la familia que creamos. Recordar que enraizado está nuestro nombre en nuestra conciencia, y que gran parte de nosotros es. Pero hay algo más.... Yo soy el resultado de mi educación. Pero también.... Yo soy el conjunto de mis pensamientos. Pero también.... Yo soy el conjunto de mis defectos. Pero además.... Yo soy mis rutinas. Todos tenemos una rutina que se hace parte de nosotros. Nuestra conexión habitual con ella nos hace difícil cambiarla. Es parte de nosotros. Pero hay algo más.... Yo soy un obrero. Una persona que hace un trabajo. Esta es una de las identificaciones más fuertes que tenemos. Fácilmente igualamos lo que hacemos para ganarnos la vida con lo que somos. Pasamos tanto tiempo en nuestros trabajos que nos convertimos en ellos. Yo soy un maestro, un estudiante, un ingeniero, un mecánico cuando en realidad yo soy una persona que enseña, que estudia, que practica ingeniería, que arregla automóviles. Así es que hay en mí algo más que mi trabajo.... Yo soy alguien que aspira a una vida mejor. Todos los humanos aspiramos a la felicidad y a hacer un mundo mejor.. Yo soy un conjunto de valores.… Yo soy amor.. Yo soy espíritu..... Yo soy misterio.. Lo desconocido.