lunes, 29 de abril de 2013

LOS FRUTOS DE LOS FALSOS PROFETAS

     Sabiendo ya qué son frutos, y sabiendo que ni los milagros ni los aparentes ‘dones’, ni siquiera el expulsar demonios o predicar del Mesías Jesús son pruebas fehacientes de ser un verdadero cristiano o no, remitámonos a la orden de nuestro Señor, de mirar los frutos de estos perversos hombres.


Estos falsos profetas que hacen grandes milagros y señales, hablando como si Dios Altísimo los hubiera enviado, son fáciles de reconocer porque sus vidas no se ajustan a la bendita palabra de Dios Padre. Son ambiciosos, codician las riquezas del mundo, adoran el poder, viven como millonarios mientras sus seguidores pasan necesidades; honran de palabra a Jesús pero sus obras muestran que sus corazones están muy alejados de él.

Los falsos profetas dicen que Dios les ha dado revelaciones exclusivas a ellos; dicen que son los ungidos, los escogidos por Dios para guiar a su pueblo, contrariando abiertamente las Escrituras que nunca muestran esto. Al contrario, las Escrituras nos muestran que el Señor Jesús es el único Pastor y que él guía de manera personal, directa e invisible a cada discípulo suyo, sin intermediarios de ninguna clase.

Es toda una triste y vergonzosa realidad, que hay en demasía pastores sin escrúpulos, que viven muy cómodamente sin trabajar un día a nadie exigiendo Diezmos, Ofrendas Dobles, Primicias, Regalitos para su cumpleaños, para el día del pastor, día del padre, además de la regalía de los acostumbrados trabajos domiciliarios gratuitos desarrollados siempre por humildes y dispuestos feligreses….etc., etc. Y etc, pero lo más sorprendente de todo, no es tanto la cantidad de dinero sino ver a las personas tan nulas que mantienen a estos pastores manipuladores sinvergüenzas y explotadores.



viernes, 5 de abril de 2013

EL PERDON

Muchas  veces  hablamos  de  perdonar  al  prójimo por  alguna  mala  experiencia  que  se  haya  tenido,  pero  realmente  perdonamos  de  corazón?
Perdonar  es  simplemente  elegir  ignorar,  sin  sufrir,  perdonar  es  el  camino  a la  sanación,  es  el  dejar  marchar  la  dureza  que  se  tenía  a esa  persona.  La  sanación  interior  total  solo  puede  ocurrir  cuando  perdonamos  a  aquellos  que  nos  han  herido,  cuando  le  entregamos  completo  al  Señor  nuestras  heridas  del  pasado,  sea  cual sea  la  experiencia  que  hayas  tenido,  las  heridas  que  hayas  sufrido....Jesús  quiere  curarlas  y  sanar  tu  corazón  roto,  quiere  llenar  el  vacío  que  hay  en  tu  vida  con  su  amor,  quiere  liberarte  de  todo  cautiverio  para  que  puedas  sentirte  realizado.
  Debemos  liberarnos  del  dominio  que  la  persona  ejerce  todavía sobre  nosotros  mediante  nuestro  odio;  Perdonar  libera  la  memoria  y  nos  permite  vivir  en  el  presente  sin  recurrencias  constantes  al  pasado  doloroso.  Todo  insulto  recibido  puede  convertirse  en  una  nueva  oportunidad  de  crecimiento  interior,  una  gracia  que  nos  envía  Dios,  porque  al  perdonar  somos  canales  de  su  misericordia;  Pero  además  como  dice  el  Padre  Nuestro,  la  oración  que  el  mismo  Cristo  nos  enseñó,  cuando  perdonamos,  también  nosotros  somos  perdonados  por  Dios.  La  experiencia  de  haber  sido  muchas  veces  perdonados  por  él,  nos  compromete  a  perdonar  a  nuestros  semejantes.
"PERDONAR  NO  ES  OLVIDAR,  ES  RECORDAR  SIN  DOLOR,  SIN  AMARGURA,  SIN LA  HERIDA  ABIERTA,  ESE  DIA,  TE  DARAS  CUENTA  QUE  HAS  PERDONADO"